UNA PASADA POR OLIVA.

Emilio Arranz Beltrán. Madrid, 2 de Marzo 2004.

 

Queridas amigas y amigos:

Se va a cumplir el 20 aniversario de la Escola d'Estiu. He tenido la suerte de acompañaros en gran parte del camino y me piden que escriba algo. No sé si podré aportar mucho pero aquí van unas letras.

A finales de los años ochenta yo andaba descubriendo e investigando sobre la educación para la paz. Fue algo que me motivaba mucho y aún sigue siendo el eje principal de mi ocupación.

Así fue como empecé a trabajar esto en mi escuela y a impartir cursillos sobre el tema en las escuelas de Verano de Acción Educativa (Madrid). También hice una propuesta a la escuela de Verano de Valencia que fue aceptada en dos ocasiones (91 y92).

Allí me enteré que había otra escuela de verano en Oliva, escribí y se me aceptó la propuesta para un taller de JUEGOS COOPERATIVOS que tuvo lugar por primera vez en Oliva. La persona que me contestó y apoyó fue Josep Tarrassó. El fue quien me recibió por primera vez en Gandia. Creo que era el año 1993. Me sentí muy bien con todas las personas que asistieron al taller y con las que organizaban la escuela. Siempre he percibido una energía especial y particular.

Año tras año he puesto interés en asistir para poder enseñar algo y aprender de los conocimientos de tanta gente y de la ilusión que ponen en su empeño. Desde entonces he faltado en tres ocasiones consecutivas por haberme ausentado del país en esas fechas.

Cada año he realizado el taller de Juegos Cooperativos y generalmente he realizado alguna otra sesión en el marco del Seminario de Tutorías sobre temas relacionados con la convivencia.

A raíz de esta actividad formal se han ¡do generando una serie de relaciones personales muy positivas e importantes en el camino hacia una educación más satisfactoria. Esto se ha reflejado en la organización de algunos cursillos de fin de semana a lo largo del curso escolar así como algunos talleres de aplicación práctica en colegios de la comarca.